Recursos para la comunidad

Colaboración

COLABORACIÓN

colaboración

Convivir y trabajar con otros compartiendo un objetivo en común

aprender

Aprender
a llegar a acuerdos

definir

Definir
responsabilidades personales

expresar

Expresar
ideas y críticas respetuosas y constructivamente

expresar

Espacio para escuchar
y discutir las ideas de todos


El resultado del trabajo colectivo se enriquecerá siempre que integre las diferentes miradas

La colaboración consiste en convivir y trabajar con otros compartiendo un objetivo en común. Para esto debemos aprender a llegar a acuerdos, definir responsabilidades personales, y expresar nuestras ideas y críticas de manera respetuosa y constructiva. En un ambiente de colaboración hay espacio para escuchar y discutir las ideas de todos, porque todos son importantes, y el resultado del trabajo colectivo se enriquecerá siempre que integre las diferentes miradas.

Niños y jóvenes deben hacer uso constantemente de la colaboración en espacios de recreación y en el hogar, así como los adultos en nuestros distintos contextos laborales y de convivencia en comunidad también debemos desarrollar esta habilidad para resolver diferencias, llegar a acuerdos y tomar decisiones en colectivo a favor de un desafío común.

Es por eso que es fundamental que en la escuela los estudiantes aprendan a convivir en ambientes participativos y de colaboración recíproca, ya sea trabajando en pares, pequeños equipos, curso o como una gran comunidad escolar.

En casa también podemos promover dinámicas de trabajo en equipo. Recuerda que es muy importante tener un objetivo común para que todos se motiven a participar. Un punto de partida puede ser generar una conversación donde todos expresen cómo les gustaría que fuese este tiempo en casa, y así destinar espacios diversos que acojan todas las necesidades: tiempo para ordenar, limpiar, cocinar, leer, jugar, discutir algún tema relevante, etc. Dentro de esta gama de actividades cada uno debe tener claro de qué manera puede aportar con un rol específico dentro de las actividades.

Por ejemplo, podemos inspirar a los niños y jóvenes con pequeñas misiones que colaboren a la dinámica familiar y que sean un aporte. Por ejemplo, hacer un catastro de lo que tenemos en la despensa de alimentos para saber qué se debe adquirir en la próxima compra, averiguar cuáles son los alimentos que nos aportan para fortalecer nuestro sistema inmunológico, crear recetas con lo que tenemos en casa, buscar en internet cuáles son los puntos de delivery y abastecimiento que tenemos cerca, compartir por redes sociales la receta que creamos, etc.

colaboración escolar
DINÁMICAS DE
COLABORACIÓN ESCOLAR

Trabajo en equipo

Participación de todos los integrantes

Destacar las capacidades individuales de cada uno y otorgar en relación a ellas una labor

Lograr acuerdos de trabajo

Articulación del proyecto o actividad

Síntesis, conclusiones y autoevaluciones constructivas y respetuosas

COLABORACIÓN

colaboración

Convivir y trabajar con otros compartiendo un objetivo en común

colaboración familiar
DINÁMICAS DE
COLABORACIÓN FAMILIAR

Formar un equipo familiar

Dividir los quehaceres en relación a las habilidades y edades de cada uno

Realizar cada labor de manera responsable

Evaluar cómo ha funcionado el trabajo

Buscar soluciones o cambios de roles para solucionas posibles dificultades

La colaboración en proyectos Ayllu Solar Escuelas

Ayllu Escuelas trabaja con la metodología ABP, que como bien dice su nombre, es aprendizaje basado en proyectos. En todos los ciclos, los diferentes cursos que han participado han realizado sus proyectos en equipos, esto les ha permitido aprender a colaborar entre ellos, llegar a acuerdos y lograr un resultado final positivo.

Pero, primero, viene el desafío. Un grupo de estudiantes llegó a la siguiente problemática: ¿Cómo puedo utilizar el sol para alimentarme sano, rico y atractivo? Esa fue la pregunta que sirvió de guía a un grupo de 31 alumnos de sexto básico, del Colegio Hispano, de Arica. Durante dos meses, desarrollaron un proyecto llamado Sol gourmet, que consistió en crear un prototipo de deshidratador de fruta, para alimentación saludable.

Con edades que fluctúan entre 11 y 13 años, los y las estudiantes construyeron los prototipos guiados por las profesoras Nathalia Álvarez, Natalia Ríos y Juana Fica. Además, contaron con la ayuda de sus apoderados en tareas como el corte de la madera con la que se construyeron los deshidratadores.

Esto demuestra que la colaboración es posible, ya que para poder resolver este desafío los estudiantes debieron trabajar en equipo, investigando, buscando soluciones creativas y observando atentamente los recursos que tenían a su alrededor, recibiendo ayuda de sus profesores y apoderados.

Si quieres observar más de los proyectos de Ayllu Escuelas pincha aquí

Más recursos

En el siguiente video Estrategias colaborativas: los Súper Acuerdos podemos ver cómo la docente genera una dinámica para que los estudiantes propongan acuerdos para trabajar en equipo. Esta es una actividad que podemos replicar a pequeña escala en nuestro núcleo familiar.